Hacen falta dos para hayar la ecuacion de encontrar un culpable
hace falta tiempo para tener ganas de desperdiciarlo
hacen falta sueños para aferrarse a la realidad
hace falta todo y al final resulta que siempre es lo mismo
Envidias a todos egocélula, no canibalices mi emoción. Me arrastras entre las piedras y yo igual soy el súbito más fiel de la legión. A sus pies su siervo soy
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